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¿Se puede patentar el ADN?

¿Se puede patentar el ADN?

En este artículo vamos a hablar sobre si se puede o no patentar el ADN. Sin entrar a valorar la ética sobre la manipulación del ADN, podemos afirmar que sí, el ADN es patentable, como invento, si ha sido alterado y por lo tanto no se encuentra en la naturaleza.

Al ser algo nuevo, una creación del hombre es susceptible de ser patentado y de que su creador obtenga los derechos exclusivos sobre esa secuencia específica de ADN. Estos derechos incluyen que el titular de la patente establezca cómo se puede utilizar el gen; tanto comercialmente como en pruebas clínicas o investigación.

Un hecho relevante que afectó al proceso de patentar el ADN en EEUU

Hasta el 13 de junio de 2013 se habían patentado más de 4.300 genes humanos en EEUU. Sin embargo, en ese momento, a raíz del caso de la Asociación de Patología Molecular contra Myriad Genetics Inc (relacionado con patentes que estaban bloqueando determinadas investigaciones y tratamientos contra el cáncer), se determinó por la Corte Suprema de EEUU que los genes humanos no se pueden patentar, porque el ADN es un “producto de la naturaleza”, y por lo tanto no se está creando nada nuevo. Esta decisión deriva en la anulación de esas patentes anteriores y un nuevo rumbo en la patentabilidad del ADN: para que una secuencia de ADN sea patentable, no basta con que el solicitante haya sido el primero en identificarlo, sino que tiene que haber sido creado.

¿Que implicaciones tiene la patentabilidad del ADN?

Permitir que la información genética básica sea de dominio público (no así el método o sistema por el que se identifica, que sí es patentable), evita que se inhiban o restrinjan excesivamente las investigaciones biomédicas y la aplicación clínica de sus descubrimientos. De otra forma, sólo el titular de la patente podría secuenciar ese ADN durante la vigencia de la patente.

Por otro lado, y siendo realistas, que el resultado de inversiones de los laboratorios de investigación no sea patentable inevitablemente hará que los laboratorios no incurran en esos gastos millonarios, dado que su retorno se convierte en algo incierto y el incentivo se evapora.

Ahí entramos, sin quererlo, en un debate difícil de concluir sobre las consecuencias éticas de las patentes, sobre todo cuando están relacionadas con la salud.

¿Tienes alguna duda? ¿Necesitas ayuda con la protección de tus derechos? Consúltanos sin compromiso. Si estás interesado en saber cuál es el coste de obtener una patente en nuestro país puedes consultar este artículo de nuestra web en el que hablamos sobre el precio de una patente en España.

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