No te pierdas todas nuestras noticias y novedades

Cómo oponerse a la denegación de una marca (o mejor dicho; cómo recurrirla)

oponerse a la denegación de una marca

Cuando una solicitud de marca es denegada por una Oficina, no todo está perdido. Pero lo primero que tienes que hacer es entender por qué se ha producido esa denegación, ya que de ello dependerán las opciones de defensa. Quédate, te enseñamos a cómo oponerse a la denegación de marca.

En términos generales, las denegaciones se basan en dos grandes tipos de motivos: prohibiciones absolutas y prohibiciones relativas.

Las prohibiciones absolutas se refieren a problemas intrínsecos de la propia marca. Por ejemplo, cuando el signo es descriptivo (como “Panadería Artesanal” para productos de pan), carece de carácter distintivo, es genérico o puede inducir a error al consumidor. En estos casos, la oficina de marcas considera que el signo no cumple los requisitos mínimos para funcionar como marca.

Por otro lado, las prohibiciones relativas surgen cuando existen derechos anteriores que entran en conflicto con la marca solicitada. Es el caso de marcas idénticas o similares ya registradas para productos o servicios relacionados, lo que puede generar riesgo de confusión en el mercado. Estas denegaciones suelen derivar de oposiciones presentadas por terceros titulares.

Una vez notificada la denegación, el solicitante dispone de varias vías de actuación. La más habitual es la interposición de un recurso y la presentación de alegaciones. El plazo suele ser de un mes desde la notificación ante la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas) o dos meses desde la notificación ante la EUIPO (Oficina Europea de la Propiedad Intelectual), por lo que es fundamental actuar con rapidez.

En el recurso, se pueden aportar argumentos jurídicos y, en su caso, pruebas que refuercen la posición del solicitante. Por ejemplo, demostrar que la marca ha adquirido carácter distintivo mediante el uso, o que no existe riesgo real de confusión con marcas anteriores. En ocasiones, también es posible negociar con el titular de la marca oponente para alcanzar un acuerdo de coexistencia.

En cuanto a las tasas, sí, normalmente recurrir implica el pago de una tasa administrativa, cuyo importe dependerá de la oficina correspondiente. Este coste debe valorarse estratégicamente, en función de la viabilidad del recurso.

Finalmente, conviene destacar que no todas las denegaciones son recurribles con éxito. Por ello, contar con asesoramiento especializado desde el inicio —incluso antes de presentar la solicitud— puede evitar muchos problemas y aumentar significativamente las probabilidades de registro. En Tecnopatent valoramos sin coste la viabilidad del registro de una marca, contacta con nosotros y solicita asesoramiento.

En definitiva, una denegación no es el final del camino, sino una fase más en la estrategia de protección de una marca. Con el enfoque adecuado, en muchos casos es posible revertir la situación o encontrar alternativas eficaces.

Para quienes se enfrentan a este escenario, oponerse a la denegación de marca no solo implica presentar alegaciones sólidas, sino también comprender qué tipo de signo se quiere proteger y cómo estructurarlo correctamente desde el inicio.

X