En este artículo vamos a hablar de las patentes para calzado y de todo lo que podemos hacer para proteger los derechos de propiedad intelectual en el diseño de zapatos. En ocasiones parece que en la industria del calzado está todo inventado, pero no es así. Nuevos diseños, formas, materiales y combinaciones siguen sorprendiéndonos temporada tras temporada. No en vano, según el informe de situación de la EUIPO sobre la vulneración de los DPI, el calzado es el tercer sector más afectado por las importaciones de productos falsificados en la UE, después de los juguetes/juegos y los relojes.
La solución, patentes para calzado. La mejor manera de proteger el calzado que has diseñado
¿Cómo lo puedo hacer?. Dependerá de qué quieras proteger: la marca, el diseño o la tecnología de materiales o procesos de fabricación. Como ya conocemos, la marca protegerá el nombre o logo que las identifica; el diseño protegerá la estética o aspecto visual; y las patentes los aspectos funcionales y tecnológicos.
Si tu calzado es “nuevo” y exclusivo, creado por ti en cualquiera de esos aspectos, es registrable y por lo tanto protegible para que sólo tú puedas explotarlo. Nuestra recomendación es la de siempre: hazlo antes de que tu nuevo diseño salga al mercado, antes de que se publique nada en redes que lo muestre. Si lo haces demasiado tarde, puede que tus registros no te protejan y sean incluso anulados por haberse roto su novedad.
Pero, ¿qué protegen las patentes de calzado?
Cámaras de aire (Nike), materiales transpirables (Geox), “bombas hinchables” (Reebok)… incluso el gigante tecnológico Apple ha entrado en el terreno del zapato con una patente para zapatillas que se atan solas.
No olvidemos que para que algo sea patentable, tiene que ser nuevo, con actividad inventiva y con aplicación industrial. Si el grado de novedad se limita a una mejora de algo que ya existe, podríamos encontrarnos ante un modelo de utilidad.
Diseños industriales de calzado:
En este caso se protege la estética, los dibujos, la combinación de materiales, la forma del tacón. Es lo que más se falsifica cuando un calzado se pone de moda. Desde la famosa suela roja de Louboutin a las archifalsificadas zapatillas de Golden Goose, cuando un producto de calzado se pone de moda aparece en los mercadillos o polígonos industriales versiones “demasiado” parecidas a ellas; la versión barata y de mala calidad que permiten a los usuarios ir a la moda a bajo coste.
Marcas de calzado:
No sólo se refiere al nombre o al logotipo de la empresa que la comercializa, sino que también pueden constituir marcas elementos concretos del calzado que hacen que el consumidor identifique el producto concreto con su origen empresarial. Como ejemplos: la costura amarilla de las botas Dr. Martens, la suela Waffle de Vans, la suela roja de Louboutin o las famosas chanclas Havaianas.
Artesanía e indicaciones geográficas:
Recientemente se ha publicado un nuevo Reglamento en la UE por el que una asociación de fabricantes de un producto puede acceder a registrar su Indicación Geográfica para proteger sus productos artesanales e industriales, como las Menorquinas españolas o las Charentais francesas.


