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La vulgarización de marcas: causas, ejemplos y estrategias para evitarlo

vulgarización de marcas

En el mundo del marketing y la publicidad, las marcas juegan un papel esencial como elementos distintivos que permiten a las empresas diferenciarse y conectar con su público. Sin embargo, a lo largo del tiempo, algunas marcas famosas han experimentado lo que se conoce como «vulgarización». Este fenómeno se refiere a cuando una marca pierde su valor o reputación debido a un uso excesivo por parte de terceros, y que deriva en muchos casos en que el público acabe asociando la marca original a un producto genérico, y no a la marca o a su origen empresarial. Esto afecta su prestigio y percepción en el mercado. En este artículo, exploraremos qué es la vulgarización de marcas, algunos ejemplos icónicos de marcas que han sufrido este proceso, y cómo las empresas pueden evitar caer en esta trampa.

La principal causa de la vulgarización de marca es la inacción ante falsificaciones o infracciones de marca.

La única forma de evitarla es proteger la marca (al igual que otros derechos como los diseños o las patentes), para lo que no basta con solicitar su registro: una vez registrado, es necesaria su monitorización y vigilancia, para evitar que otros similares accedan a registro o los usen sin tu consentimiento. En caso contrario, el mercado puede llenarse de productos que se identifican con el mismo nombre o copian tu diseño, creando confusión en el público y haciendo que el público la identifique con un tipo de producto y no con tu empresa.

También es importante la labor de publicidad, que debe ensalzar la marca o el diseño y su exclusividad, de forma que se diferencie de otras que intenten imitarla.

Ejemplos de vulgarización de marcas

  1. Coca-Cola: aunque Coca-Cola sigue siendo una de las marcas más poderosas a nivel mundial, es muy habitual que el consumidor identifique con este nombre cualquier bebida de cola.
  2. Kleenex: esta marca identifica para muchos cualquier pañuelo de papel desechable.
  3. Aspirina: esta marca de Bayer es como gran parte de los consumidor llama a cualquier medicamento para el dolor de cabeza.
  4. Google: tanto Google como el verbo inventado Googlear se usa de forma habitual por lo usuarios como sinónimo de buscar información en Internet, aunque sea a través de otro motor de búsqueda que no sea Google.
  5. Xerox: esta marca de fotocopiadoras ahora identifica para muchos el acto de fotocopiar.
  6. Tupperware: aunque es una marca registrada, se ha convertido con los años en la forma de identificar cualquier envase de plástico con tapa.
  7. Play Station: este nombre identifica una consola concreta de un origen empresarial concreto, pero es como muchos llaman a cualquier consola de videojuegos, aunque lleve otra marca o sea de otra empresa.

Si bien la vulgarización puede ser difícil de controlar una vez que ha comenzado, existen varias estrategias que las empresas pueden implementar para proteger su marca y mantener su prestigio:

  1. Control de licencias y franquicias.
  2. Proteger y registrar los derechos (marcas, diseños, patentes, copyright).
  3. Vigilar el mercado y nuevas solicitudes de registros y defender tus derechos anteriores.
  4. Cuidar la publicidad y el posicionamiento, reforzando la exclusividad de tus derechos.

La vulgarización de marcas es un fenómeno que puede tener consecuencias perjudiciales para las empresas, especialmente para aquellas que han construido su prestigio sobre la exclusividad y la calidad. Al final, el desafío radica en encontrar un equilibrio entre la accesibilidad y la exclusividad, para que la marca siga siendo deseada y respetada en el largo plazo.

¿Necesitar ayuda para proteger tus marcas o derechos de propiedad industrial o intelectual? Contáctanos sin compromiso. Si este tema te interesa te recomendamos leer este artículo de nuestro blog en el que hablamos sobre las clases para registrar una marca.

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